SOBREVIVIR AL COMEDOR ESCOLAR

Técnicas y tretas.

11 Abr · angela · 3 Comments

Cómo sobrevivir al comedor escolar

Educa Diver os cuenta las tretas que utilizan los niños para «sobrevivir» al día a día en el comedor escolar. Experiencia contada con un toque de humor.

En primer lugar quiero destacar que este post es únicamente humorístico, pretende dar una visión divertida del comedor escolar y lo que viven los peques en él. No pretende crear polémica sobre la calidad de la comida – que en el caso de este comedor concreto es excelente – ni sobre lo adecuado o no de obligar a los niños a ingerir una comida que no les gusta. Dicho esto, paso a relatar algunas de mis experiencias como monitora de comedor escolar de las cuales he sacado 10 tretas o técnicas orquestadas por niño de 4-5 años.

Espero sacar una sonrisa a todos esos padres y madres que debe recurrir al comedor escolar, enviando a su vez un mensaje de tranquilidad, ya que el personal que está con los peques está sobradamente preparado -al menos en la mayoría de los casos- y conoce a los peques y sus hábitos, lo que les permite adaptarse a las necesidades del niño en cada momento.

Sobre el comedor escolar.

Cuando trabajas en un comedor escolar debes tener en cuenta dos cosas. La primera es que la mayoría de las comidas que se sirven en él no suelen gustar a los niños, la segunda es que ellos harán cualquier cosa para que esa comida que no les gusta no acabe en sus pequeños estómagos. No es que sea yo de las que obliga a los niños a comer, pero cuando piensas que muchos llevan horas sin probar bocado y todavía les quedan unas cuantas para la merienda, el tacto y el poder de convicción pasan a un primer plano con el fin de intentar que esos niños que han dejado a tu cargo coman una o dos cucharadas de fabada y un poco de tortilla de espinacas.

He de decir que he visto verdaderas obras de arte por parte de monitoras, que son capaces de acabar convenciendo a los niños de que el queso es horchata, de que la manzana es pera roja o de que si te comes los macarrones ensartando el tenedor en ellos en vez de pinchándolos, no sale el sabor de cebolla y están mucho más ricos.

Aún así, existen ciertas técnicas universales que los niños han ido desarrollando a lo largo de su experiencia en el comedor escolar, y que se van transmitiendo en secreto, como si de un gran tesoro se tratase, generación tras generación, por lo que nunca pasan de moda. Estoy segura de que existen muchas de estas técnicas que todavía desconozco, pero hay algunas tan extendidas que no quería dejar pasar la ocasión de transmitirlas entre mayores, eso sí, sin que los niños se enteren, ¡ES SU SECRETO!

1. TIRAR LA COMIDA AL SUELO

Es una de las técnicas más burdas pero también de las más efectivas. Imagina por un momento que descubres debajo de la mesa la mitad del menú del día, ¿cómo le asignas un dueño? ¿de quién es esa comida? Claro, tu en tu infinita sabiduría preguntas en la mesa, pero mágicamente no es de nadie, y te tienes que limitar a recogerlo y decirles que como veas a quien lo tira te vas a enfadar muy mucho.

2.ESCONDER LA COMIDA DEBAJO DE LA ENSALADA

La ensalada es algo que no acostumbran a comer los niños y es dónde se hace la vista un poco gorda. Ellos lo saben y saben sacarle partido. Tu llegas a la mesa y te alegras mucho de ver que cierto niño ha dejado el plato vacío, todo menos la ensalada ¡Muy bien! ¡Que contenta estoy! Luego llegas al sitio donde se dejan las bandejas, vacías la ensalada y ¡SORPRESA! hay una albóndiga de bacalao escondida debajo de toda esa ensalada. Se te queda cara de tonta y sientes tantas ganas de reír que dejas la regañina a un lado y lo dejas en un: si no quieres más has de decírmelo, pero no me mientas.

comedor escolar

3.UN AS EN LA MANGA

¿Recordáis la película de “cadena perpetua” cuando el protagonista va escondiendo las piedrecitas resultantes de una excavación en el muro en las perneras del pantalón para luego depositarlas en el patio de la cárcel? Pues he visto utilizar esta técnica con mucha más facilidad y buenos resultados, tan solo esconden la comida en las mangas y luego las vacían en el patio. Sencillo y eficaz!

4.LO MÍO ES TUYO Y LO TUYO ES TUYO

Para que esta técnica sea eficaz deben cumplirse ciertos requisitos. En primer lugar deben coincidir dos niños con características muy distintas, uno debe ser el que “se lo come todo” y el otro el “esto no me gusta”. Además, estos dos niños deben ser amigos, ya que si son niños que no se tratan a menudo, no tendrán la suficiente confianza para poner en marcha el plan. Por último, deben ser muy rápidos, cual sagaces ninjas en su misión más complicada. Parece difícil, pero a veces los astros se alinean de tal manera que todas estas cosas suceden, entonces uno de los niños va llenando el plato del otro en la misma medida que el compañero lo va vaciando. Es una técnica asombrosa, puesto que los platos se vacían a un ritmo normal y es imposible de detectar salvo si los pillas con las manos en la masa, o en el pollo,  o hamburguesa o lo que sea que toque en el menú.

5.TÉCNICA HOUDINI, EL REY DEL ESCAPISMO.

Esta técnica es poco utilizada por su bajo porcentaje de éxito, pero aún así, en situaciones desesperadas los niños la aplican, por si algún día llega a funcionar. Consiste en aprovechar un descuido de las monitoras para levantarse de la silla y salir al patio donde ya están los compañeros que ya han terminado. Evidentemente la libertad es más bien efímera, puesto que al pasar junto a un plato sin dueño, empieza el recuento y la posterior búsqueda del escapista, que vuelve al comedor triste y sorprendido de que su plan maestro haya fallado.

6.SERVILLETA CON SORPRESA

Es evidente que la servilleta es uno de los últimos objetos que retiramos de la mesa, puesto que hasta el final de la comida los niños necesitan limpiarse, sobre todo si todavía acostumbran a comer alguno de los manjares con las manos – “usa el tenedor por favor” es una de las frases más célebres en el comedor -. Pues bien, la servilleta está allí inerte, acompañando al tenedor que todavía no sabe muy bien si le toca entrar en acción o no, pero a pesar de todo la comida se acaba y das permiso al niño para salir al patio. Entonces recoges su bandeja y coges aquella servilleta arrugada y llena de salsa con mucho cuidado de no acabar toda pringada y ¡PLOF! de ella empiezan a caer todos los guisantes, espinacas o trozos de calabacín que habían sido guardados dentro con mucho cuidado. Si algo está claro es que en el tema de la comida, el verde no es su color favorito.

7.TÉCNICA TAMARIZ. AHORA LO VES, AHORA NO LO VES

Yo recuerdo mucho a Juan Tamariz, cuando era pequeña me encantaba como hacía desaparecer cartas de las manos, me quedaba alucinada mirando el televisor. Recuerdo como decía: “Ahora lo ves, ahora no lo ves” y luego hacía ese sonido imitando a un violín “nianooo nianoooo”. Quizás porque lo recuerdo tanto, bauticé esta técnica con su nombre, por la capacidad mágica de crear una ilusión óptica que hace pensar que en realidad la comida no está allí aunque sí está. Esta técnica se utiliza principalmente con aquellos platos que llevan salsa abundante, ya que es la salsa ese pañuelo mágico que les ayuda a la desaparición. Consiste simplemente en aplastar la comida con el tenedor tantas veces como sea necesario para que se funda con la salsa, por lo que no se ven trozos, sólo una salsa mucho más espesa. Aparentemente el niño ha comido, pero en realidad la comida está allí, camuflada. Si lo miramos por el lado bueno, al menos ha hecho un gran trabajo psico-motriz.

8.BUSCAR UN ESCONDITE

En mi cole las víctimas preferidas son los radiadores. Las mujeres de la limpieza nos cuentan que hay veces que una de ellas debe dedicarse a mirar detrás de ellos como tarea específica. Incluso existe una red de tráfico que permite pasar la comida no deseada de mano en mano hasta llegar al compañero que está situado más cerca del radiador para que éste lo deposite detrás. Por lo visto esta técnica sólo permite transportar trozos grandes de comida, ya que por lo que nos cuentan han llegado a sacar croquetas enteras o plátanos a medio comer.

9.LO GUARDO PARA LUEGO

Técnica que sorprende por su sencillez y eficacia, pero que sólo puede utilizarse con ciertas comidas como el queso o el jamón si no quieres ser descubierto por los cercos de aceite que pueden aparecer en el pantalón. Consiste en guardar lo que no quieres comer en los bolsillos, ya está. Sabes que la monitora no va a revisarlos y que puedes salir al patio con normalidad. Si en algún momento recuerdas que lo llevas lo puedes vaciar en cualquiera de las papeleras del patio, pero si lo olvidas, se quedará allí hasta que mamá o papá pongan a lavar los pantalones.

10.LA TÉCNICA DEL HAMSTER

Totalmente inútil pero muy extendida. El niño entra, se coloca delante del plato, coge el tenedor, introduce la comida en su boca y ¡ALLÍ SE QUEDA! La comida es masticada unas cien veces, pero nunca llega a ser tragada. A pesar de ello, el niño intenta introducir otro trozo de comida en la boca, que sigue el mismo camino y se mete en un bucle que no termina hasta que descubres que el niño se ha convertido en un pequeño hámster con los mofletes hinchados por la comida. Entonces debes pedir que lo eche en una servilleta si no quieres que el niño acabe atragantado por la enorme bola que ha ido formando. Y digo que es inútil porque si has sido tu misma la que has tirado esa comida masticada a la basura para que el niño no se atraganten sueles poner otro trozo nuevo en el plato, eso sí, más pequeño, ya que has entendido perfectamente que esa comida no está entre las más fáciles de comer para ese niño.

 

Espero que ahora que sabes un secreto de tan alta índole le des un buen uso, yo soy de las que opina que un monitor o monitora no es un policía alimenticio y que descubrir al niño en una de éstas no debe servir para ponerlo en evidencia o para obligarlo a comer todo el plato, sino para llevar un control de lo que ha comido y poder comunicarlo a la familia. ¿Y tu peque? ¿Utiliza técnicas para no comer?

 

Category: Consejos

3 COMMENTS

  • Alicia dice:

    Tengo otra aportada por mi hijo Lorenzo. Se toma el pan se le saca la miga se mete dentro lo que no quieras comer y unes el pan de nuevo. Zas … desapareció el problema

  • Alicia dice:

    Tengo otra aportada por mi hijo Lorenzo. Se toma el pan se le saca la miga se mete dentro lo que no quieras comer y unes el pan de nuevo. Zas … desapareció el problema

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